En el ámbito de la gestión ambiental es habitual encontrarse con términos que pueden generar dudas. Residuo y subproducto son dos de ellos.

Aunque ambos hacen referencia a materiales que aparecen durante una actividad o proceso productivo, no significan exactamente lo mismo. Conocer la diferencia es importante para identificar correctamente los materiales generados y determinar cuál puede ser su gestión adecuada.

¿Qué es un residuo?

De forma general, un residuo es un material u objeto del que su poseedor se desprende, tiene la intención de desprenderse o está obligado a desprenderse.

Puede proceder de actividades industriales, comerciales, agrícolas, de construcción, oficinas, hogares, etc.

Una vez identificado como residuo, debe gestionarse siguiendo las condiciones y requisitos que correspondan a su naturaleza y características.

Por ejemplo, determinados materiales descartados durante un proceso productivo pueden convertirse en residuos y requerir su recogida, transporte, tratamiento, valorización o eliminación.

 ¿Y qué es un subproducto?

Un subproducto es una sustancia u objeto que se obtiene como consecuencia de un proceso de producción cuyo objetivo principal es fabricar otro producto, pero que puede utilizarse posteriormente bajo determinadas condiciones.

Es decir, no todo material secundario generado durante una actividad tiene por qué convertirse necesariamente en residuo.

Para que pueda considerarse subproducto deben cumplirse las condiciones establecidas por la normativa aplicable, entre ellas que exista un uso posterior determinado y que pueda utilizarse directamente sin someterse a una transformación que no sea la práctica industrial habitual.

Entonces, ¿cuál es la diferencia?

La diferencia fundamental está en cómo se considera y qué ocurre con ese material después de generarse.

¿Por qué es importante para una empresa?

Identificar correctamente los materiales generados permite mejorar la gestión de los recursos y evitar tratamientos innecesarios.

Además, conocer qué materiales pueden tener un uso posterior puede abrir oportunidades relacionadas con la valorización y la economía circular.

Eso sí, la consideración de un material como subproducto no depende únicamente de que pueda reutilizarse. Deben cumplirse los requisitos establecidos legalmente.

 De residuo a recurso

La correcta identificación y gestión de los materiales generados es una parte importante de una estrategia ambiental eficiente.

En Reciclaje y Gestión Medioambiental (RYG) trabajamos con empresas para ayudarles a gestionar sus residuos de forma segura, eficiente y adaptada a las características de su actividad.

Porque conocer qué generamos es el primer paso para gestionar mejor nuestros recursos y avanzar hacia una economía más circular.